Las puertas del cielo se abrieron para Esteban, el primero de los mártires; por eso ha recibido el premio de la gloria.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Estoy viendo los cielos abiertos
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes signos y prodigios en medio del pueblo. Algunos de la sinagoga llamada "de los Libertos", a la que pertenecían cirenenses y alejandrinos, y algunos de Cilicia y de la provincia de Asia, se pusieron a discutir con él, pero no podían contradecir la sabiduría y el espíritu con que hablaba.
Sal 30, 3cd-4.6ab y 7b y 8a.17 y 21ab
A tus manos, Señor, confío mi espíritu.
Sé para mí roca de amparo y fortaleza protectora. Tú eres mi roca y mi fortaleza: guíame y condúceme por el honor de tu nombre.
A tus manos confío mi espíritu: tú, Señor, el Dios fiel, me rescatarás; pero yo confío en el Señor. Me llenaré de júbilo y alegría por tu amor.
Que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, ¡sálvame, por tu amor! Al amparo de tu presencia
los ocultas de las intrigas de los hombres.
Aleluya, aleluya.
No serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu de su Padre
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles:
Celebrante:
Para que toda la Iglesia dé testimonio valiente del Evangelio, y, con la fuerza del Espíritu, lo anuncie con su vida y por medio de su palabra, roguemos al Señor.
Para que los pobres y necesitados en el cuerpo y en el espíritu, encuentren siempre hermanos que les sirvan con actitud generosa, roguemos al Señor.
Para que, por la intercesión de san Esteban, que supo anunciar con valentía el mensaje de Cristo, los que luchan en favor de la justicia y la verdad tengan el valor que necesitan en todo momento, roguemos al Señor.
Para que nosotros, a imitación de san Esteban, seamos, por la fuerza de esta Eucaristía, fortalecidos en la fe y en el amor a nuestros prójimos, roguemos al Señor.
Celebrante:
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que te presentamos en conmemoración del glorioso mártir san Esteban, y confírmanos en la fe que él atestiguó con su propia sangre.
Cristo, luz del mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Mientras lo apedreaban, Esteban oraba así: "Señor Jesús, recibe mi espíritu".Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, que concediste a san Esteban, protomártir, fortaleza para orar por sus verdugos, concédenos la gracia de imitarle y sepamos perdonar de corazón a cuantos nos hayan ofendido o causado algún mal.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
6, 8-10; 7, 54-59
Oyendo sus palabras, los miembros del Consejo se llenaron de rabia y apenas podían contener su furor contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, mirando fijamente al cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y exclamó:
"Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios".
Ellos, dando fuertes gritos, se taparon los oídos, se lanzaron como un solo hombre contra él, lo sacaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos habían dejado sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oraba así:
"Señor Jesús, recibe mi espíritu".
Luego cayó de rodillas y gritó con voz fuerte:
"Señor, no les tengas en cuenta este pecado".
Y dicho esto, murió.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
A tus manos, Señor, confío mi espíritu.
A tus manos, Señor, confío mi espíritu.
A tus manos, Señor, confío mi espíritu.Aclamación antes del Evangelio
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!; el Señor es Dios: él nos ilumina.
Aleluya.Evangelio
10, 17-22
"No se fíen de la gente, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas; serán llevados por mi causa ante gobernadores y reyes, para que den testimonio ante ellos y ante los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo hablarán, ni de qué dirán. Dios mismo les sugerirá en ese momento lo que tienen que decir, pues no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu del Padre hablará a través de ustedes.
El hermano entregará a la muerte a su hermano y el padre a su hijo. Se levantarán hijos contra padres y los matarán. Todos los odiarán por mi causa, pero el que persevere hasta el final, ése se salvará".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración de los Fieles
Acudamos, hermanos y hermanas a Jesucristo, testigo fiel y servidor de todos, de quien san Esteban dio primer testimonio con su martirio; y concédenos, con su intercesión, escuchar nuestras humildes súplicas:
(Respondemos a cada petición:
Señor, ten piedad).
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Dios nuestro todopoderoso, que has coronado a san Esteban con la gloria de tu Hijo, concédenos todo cuanto con fe te hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, él nos lleve al amor de lo invisible.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión